La Corte Suprema de Estados Unidos, rechazó escuchar el caso de una persona reclusa transgénero

¡Qué crueles son manas!

La Corte Suprema de Estados Unidos, rechazó escuchar el caso de una persona reclusa transgénero que presentó una demanda por derechos civiles cuando los funcionarios de la prisión de Texas le negaron su solicitud de cirugía de confirmación de género.

Vanessa Lynn Gibson, de 41 años, presentó una demanda contra el Departamento de Justicia Criminal de Texas a principios del 2019, argumentando que estaba violando su derecho constitucional contra el castigo cruel e inusual garantizado en la Octava Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

Si bien Gibson recibió terapia hormonal mientras estaba tras las rejas, la prisión negó su solicitud de ser vista por un especialista que podría confirmar la urgencia de la operación de reasignación de sexo, esa decisión, declararon sus abogados en documentos presentados ante la Corte Suprema, puso en peligro su vida.

Sin embargo el juez James Ho, dictaminó en ese momento que no era un castigo cruel e inusual negarle la cirugía de confirmación de género.

Según documentos judiciales, la reclusa Gibson ha sufrido una depresión severa, se automutiló e intentó suicidarse desde que fue encarcelada por primera vez en 1995 por asalto agravado. Más tarde fue condenada por asesinar a un recluso en 1997.

«Siento que se están violando mis derechos constitucionales porque se me niega indiscriminadamente atención médica sin ninguna razón», dijo Gibson en una entrevista, «Tener genitales masculinos me pone literalmente enferma. Estoy hablando hasta el punto de que odio mi vida y es algo cotidiano».

Hay 144,000 reclusos en el estado de Texas, de ese número, 212 prisioneros en Texas se identifican como personas trans.

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