Actor de And Then We Danced revela lo difícil que fue filmar la película

La película ‘And Then We Danced’, sigue dando de que hablarts manas y ya queremos que se estrene en México

And Then We Danced‘, es coproducción Sueca, Francesa y Georgiana dirigida por Levan Akin. La película ya ha ganado premios en los diversos festivales de cine en los que se ha presentado y no fue nada fácil realizarla, de hecho hace unos días atrás les conté de los gritos y sombrerazos que se armaron en el estreno de la película en Georgia.

«Tuvimos muchos problemas para grabar la cinta por ser de temática gay. Algunas localizaciones que estaban contratadas con bastante antelación, al enterarse de su trama, ponían excusas y cancelaban el acuerdo», dijo a la prensa Levan Gelbakhiani uno de los actores principales de la película y que interpreta a Merab, un joven que pertenece a la Compañía Nacional de Danza Tradicional de Georgia y cuyo sueño es ser uno de los bailarines principales del cuerpo de baile. Al llegar Irakli, una cadena de eventos y sentimientos se abre dejando correr un montón de emociones.

«Nos amenazaron de muerte solo por rodar la película, tuvimos que llevar escolta durante la filmación. Algunos actores, tras saber la temática, se echaron para atrás, varios bailarines se negaron a participar», revela el actor, dejando en evidencia la fuerte homofobia que hay en Goergia. «El coreógrafo que trabajó con nosotros aceptó con la condición de que su nombre no apareciese en los créditos», señala el intérprete.

La producción de la película fue muy difícil de realizar señala Levan Gelbakhiani: «Hay mucha homofobia y transfobia en mi país. El colectivo lo tiene muy complicado. Hace poco quemaron vivo a un chico por ser gay y asesinaron a una mujer transexual. El Orgullo no ha podido celebrarse, sacas una bandera de arcoíris y eres atacado por grupos de extremistas religiosos».

Las revueltas que hubo al querer hacer una manifestación por el Orgullo LGBT en Tiflis, la capital de Georgia, en 2013, fue lo que impulsó al director Levan Akin, un sueco de origen georgiano, a realizar la película. «En 2013 unas 50 personas quisieron celebrar el Orgullo en Tiflis, pero hubo miles de contra-manifestantes, entre ellos varios sacerdotes ortodoxos. Fue un ataque brutal, les dieron palizas. Tal fue la violencia, que salió en las noticias. Al verlo, eso hizo que Levan Akin decidiese investigar sobre el tema y realizar un filme», dijo a la prensa Levan Gelbakhiani.

«Si ha podido grabarse es gracias a que Suecia y Francia han estado detrás. El Instituto de Cine Georgiano solo nos otorgó la financiación que les impone la ley, no nos ayudaron, como tampoco otras entidades del país», manifiestó el actor.

Sobre su papel en la película señaló: «Levan Akin (el director) me encontró en Instagram, luego su director de casting me propuso entrar en la película. Al principio me negué, temía las repercusiones que pudiese tener por su temática. Llegué a rechazarlo hasta en 5 ocasiones».

«Pero después estuve reflexionando y vi que tenía una oportunidad de ser ejemplo de cambio, de poder ayudar a otras personas que puedan sentirse identificadas con la historia. Pensé que era bueno para mi país y que podía aprovechar mi carrera para visibilizar al colectivo LGBT, era mi forma de dar mi granito de arena hacia el cambio. Por eso decidí, finalmente, protagonizar la película».

Gelbakhiani no tenía experiencia como actor, pero sí en la danza, dijo que tuvo arduos ensayos de danza folclórica georgiana. «El baile tradicional está muy enraizado en la sociedad de mi país, los niños lo suelen practicar después de terminar sus jornadas en el colegio. Yo practiqué de pequeño, pero tuve que ensayar y tomar clases, porque apenas me acordaba. Estuvimos tres meses ensayando antes del rodaje y llegamos a practicar 5 días a las semana, 6 horas diarias».

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